De lo más improbable a lo más real

Daniel Delgado Alfonzo

¿Quién de más de treinta años no leyó las caricaturas de Dick Tracy? ¿Quién, entre treintas y cuarentas o más, no se reía con los disparatados artefactos de Maxwell Smart? ¿Alguien que haya vivido su infancia entre finales de los 80’s y principios de los 90’s no vio  las películas de “Volver al futuro” (Back to theFuture)?

Si Ud. Se identifica con estos elementos, o algunos otros de un mundo futurista en donde veríamos a robots hacer todo por nosotros, donde dependeríamos enteramente de una computadora para nuestra vida cotidiana (si, incluso con lo más elemental como lavar nuestra ropa…) pues no se extrañe, porque lo que veíamos veinte, treinta o incluso diez años atrás, ya es hoy una realidad.

Cuando Chester Gould creó a Dick Tracy en 1931, imaginó un dispositivo tan revolucionario que nadie se imaginó que pudiera ser realidad: un reloj con radio con el cual el famoso policía podía coordinarse con su jefe en la estación. Quizás para 1931 y posteriores años del siglo XX fuera un tema digno de la ciencia ficción, pero si nos damos una vuelta por cualquier tienda de equipos electrónicos, veremos a la venta relojes inteligentes, que no solo nos permiten hablar por emm.. ¿teléfono? leer nuestros correos, conocer cuántas calorías quemamos en nuestros ejercicios matutinos, medir nuestros niveles de azúcar en sangre, el clima y mil cosas más… impensable, ¿ah? Pues si existen:

Reloj y Smartphone

Si Ud. vio la segunda secuela de “Volver al Futuro (Back To TheFuture) seguramente se enloqueció cuando los personajes de Michael J. Fox y Christopher Lloyd viajaron aun lejanísimo año 2015 (es decir, en exactamente siete meses) y vieron los objetos más fascinantes que jamás pudiéramos imaginar. Por ejemplo, unos extraños tipos de lentes que te permiten leer tus correos electrónicos, entretenerte con videos y mil funciones más, películas tridimensionales, un televisor de multipantallas para poder ver varios canales simultáneamente y, lo más impresionante: ¡video conferencias! Nada muy diferente a las GoogleGlass, Skype y SmartsTV’s que cualquier puede acceder o usar hoy por hoy…

Google Glass Vs. Back To The Future

Quizás para nuestros padres, abuelos o nuestras generaciones, el uso de una lavadora era cosa sencilla: coloque su ropa, deje cargar el agua, su jabón de preferencia y una vez concluido el ciclo déjela secar al sol. Un refrigerador (o nevera, como le llaman en otras latitudes) era cosa más sencilla aún: coloque sus productos dentro y se mantendrán fríos. Si se necesita regular la intensidad, tan solo debían girar una perilla e incrementar o disminuir el frío.   Si, tal cual lo hacemos hoy por hoy… ¡pero con un Smartphone o una Tablet! Los electrodomésticos que usamos hoy por hoy, cuentan con una tecnología ecológica que usa menos agua dependiendo de la carga de ropa que colocamos dentro, no usan elementos químicos que afecten nuestro ambiente, nos permiten controlarlos desde nuestros smartphones o tablets donde regulamos ciclos, temperaturas o incluso las zonas del refrigerador donde más se requiere temperatura que en otras.

SmartTv Vs. Back To The Future

Nos sonaba absolutamente improbable controlar un vehículo de otra manera que no fuera estando dentro de él… hasta hace unos años, claro está. Hoy por hoy, podemos cargar nuestros vehículos con electricidad, sin necesidad de usar combustibles fósiles (otro guiño a Back To TheFuture, por cierto) disponer de nuestras voces para el encendido del motor, controlar el encendido a distancia y programar la música desde nuestro Smartphone, sin contar el hecho que tenemos la capacidad de tener dispositivos que nos indican la distancia a nuestro destino, velocidad, clima, condiciones de la vía y miles de opciones más, todo dentro de un pequeño dispositivo que Alexander Graham Bell jamás imaginó que se usaría para tantas y tantas cosas: el teléfono.

Vehículo eléctrico

Quizás si Graham Bell, Alba Edison, Volta, Faraday  y miles de inventores íconos de los inicios de la tecnología del siglo XX estuvieran hoy entre nosotros, probablemente se enloquecerían de la emoción de ver que sus inventos solo fueron el comienzo de lo que el ser humano más adelante lograría y desarrollaría artefactos cada vez más pequeños y asombrosos, casi cercanos a la magia o los sueños.

Incluso, es muy probable que los directores de cine más revolucionarios en la ciencia ficción (Stanley Kubrick, Steven Spielberg, Robert Zemeckis, George Lucas y miles más) ni en sus sueños más alocados se imaginarían que los inventos, artefactos y gadgets que aparecían en sus películas veinte o treinta años atrás, los terminarían usando como sus propios personajes.

Hoy estoy escribiendo este artículo desde mi iPad y lo comparto con Uds. subiéndola a mi cloud compartida con la de la empresa y de ahí a nuestra web. A mí me parece genial, revolucionario e innovador,  pero probablemente cuando mi hija llegue a los tres años lo leerá y se reirá al pensar: ¡papi si era arcaico! Usaba los dedos para escribir, pudiendo usar solo gestos como lo hacemos en la escuela…

Como dijo Einstein “No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.”

@interdaniel

Comentarios

comentarios