Conectarse con los clientes: La clave del nuevo marketing digital.

Hoy por hoy el cliente sabe dónde está parado y no solo sabe qué es lo que quiere, más importante aún es que sabe que es lo que NO quiere! Pero en ocasiones no consigue quien lo entienda.

Daniel Delgado

 

Hoy en día los clientes son cada vez más exigentes y tienen más de una opción a la hora de elegir un proveedor, un producto específico o un servicio. Uno de los factores es la cantidad de oferta que se consigue en el mercado; el otro? Los clientes ya no son estáticos como solían ser en la década de los años ‘80s, donde con un poco de material P.O.P para ocasiones especiales (el clásico calendario del mundial de fútbol, la taza y el bolígrafo en navidad con la consabida agenda, entre otros…)

Hoy por hoy el cliente sabe dónde está parado y no solo sabe qué es lo que quiere, más importante aún es que sabe que es lo que NO quiere! Pero en ocasiones no consigue quien lo entienda. Los clientes quieren verse como el mundo dinámico de hoy y con looks más renovados, como si de un remake de una película de hace 25 años se tratara.

Para las empresas temerosas de saber hasta dónde pueden llegar y con un nivel de imaginación un poco más recortado, puede que esto implique un reto de proporciones épicas, como si de conquistar el Everest se tratara solo cuando un cliente les dice “Quiero aparecer en los primeros puestos de las búsqueda en Gugle. No sé bien qué es, pero mi hijo me dice que es imprescindible!” o bien cuando les dicen “No, yo no necesito esas cosas clásicas, yo lo que necesito es que me diseñes una estrategia de mercadeo para yo ser el más retwiteado, con más likes en instagram y cientos de seguidores en mi fan page, me sigues?” Dependiendo de cómo sea Ud. Como director de Marketing, esto puede ser o la tarea titánica que comentaba al inicio o bien puede ser de los que le dice al cliente “Grandioso! Créeme que serás el más buscado” o bien “ Perfecto, pero te pregunto: no te interesa también que tus pins en pinterest sean los más destacados y que tu negocio sea el primero que aparezca en el Foursquare de la zona donde estás?”

Todo lo antes expuesto no es más que un tema de actitud combinado con la aptitud. Un especialista de marketing en la actualidad no solo se conforma con hacer un clásico (que seamos franco, a veces es cierto que nunca mueren…) sino que se conecta emocionalmente con su cliente, vive el producto de su cliente y, casi literalmente, se convierte en el cliente logrando compenetrarse tanto y meterse tanto en la piel de él, que logra ver su mundo más de lo que él mismo lo pensó.

El nuevo especialista de marketing no solo se destaca por crear campañas de lealtad en las redes sociales para sus clientes, sino que él es el primer loyal fan del producto o cliente que promociona, como si de un rock star se tratara. Lo cual es magnífico, porque el cliente se siente no solo un número, un cheque o uno más de la larga lista de clientes, sino considerado y conocido por lo que es y representa.

Sin embargo, no es bueno exagerar, ya que, como todo en la vida, los extremos son malos. He visto casos en los cuales, hay gerentes de mercadeo y especialistas de marketing, que empalagan al cliente y no se quitan de encima de él, asfixiándolo y sofocándolo hasta el punto en el cual una llamada de teléfono solo para saludar, es rechazada por fastidioso.

Conectarte con tu cliente significa conocerlo, saber cuáles son sus habilidades y sus espacios grises. Es saber lo delgada y sensible línea que significa estar tan cerca de él que no lo note, pero a la vez dándole su espacio para que pueda inventar y que, al hacerlo, ya tu hayas pensado algo similar porque ya te conoces ese producto y a ese cliente como a ti mismo.

Ya el marketing no es solo cuestión de gritarle a tu cliente  “SHOW ME THE MONEEEY” como si fueras el memorable personaje de Jerry Maguire con Tom Cruise.

Ahora es cuestión de que el cliente y tú se sienten y digan juntos “WE MAKE THE MONEY”.

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